Origen
De dónde viene
La práctica de comenzar el día consultando el cielo es tan antigua como la civilización. Los sacerdotes babilonios observaban el horizonte al alba para anticipar el carácter del día. Los romanos llamaban dies auspiciosus a la jornada favorable; los chinos consultaban el calendario Tongshu cada mañana; los astrólogos medievales calculaban la carta del amanecer para sus reyes.
